José Antonio del Moral no cree en los blogs
Esta fue mi contestación al editor del boletín @Euskadi que en su último editorial (iritzia i.e. opinión) titulado La mentira de los blogs venía a decir que los blogs no son para tanto:
>> @Iritzia
>>
>> LA MENTIRA DE LOS ‘BLOGS’
>> (…)
>> Pero lo cierto es que ni los blogs son mucho más que páginas
>> personales, con todos sus defectos y virtudes, ni tampoco son una
>> revolución tecnológica ni democrática.Sí son algo más que unas páginas personales y sí son una revolución
(pequeñita, eso sí, como las surgen cada poco tiempo en una Red tan viva
como Internet) técnica pues ponen al alcance de personas sin
conocimientos técnicos (HTML, FTP, etc.) la posibilidad de mantener de
forma sencilla, rápida y gratuita un diario on-line.Antes de los blogs o bien sabías HTML, FTP, etc. (o en su defecto
Dreamweaver, pongamos por caso) o estabas muy limitado para publicar tu
propia columna en Internet.En dicho sentido sí son una revolución que democratiza (permite que
cualquiera o casi, pueda optar a una funcionalidad concreta que antes
sólo estaba al alcance de unos pocos).>> Su excesiva fama responde más a
>> intereses puntuales de algunas empresas de tecnología y de supuestos
>> expertos en comunicación que se ganan la vida a base de conferencias
>> por aquí y allá.De eso seguro que hay algo pero no es como para negarle su importancia
al blog como fenómeno, mucho anterior a esa (¿sobre?)explotación comercial.>> (…)
>> Es cierto que la gestión del conocimiento es una necesidad creciente
>> en las empresas, en cuanto principal ingrediente para generar
>> innovación. Pero también es verdad que una herramienta de este tipo
>> debe basarse ante todo en la confianza y la comunicación entre sus
>> usuarios, dos objetivos que no se logran con sólo poner un sistema de
>> bitácoras. Mucho más importante es el sentimiento de comunidad que se
>> cree en torno a la página.¿? Si hay una empresa o una comunidad ya no estamos hablando de un blog:
puede ser una intranet, un webzine, o lo que sea, pero el blog, por
etimología y definición es un ‘biographical log’, es decir, un archivo o
diario biográfico, y por tanto personal, cuyo uso será el que sea
(comercial o no) pero que no puede escapar a dicho carácter personal,
individual si queremos seguir llamándolo blog.>> La panacea no son los blogs, como tampoco lo fue el push ni lo será el
>> invento de pasado-mañana.¿”Panacea”? Depende para qué… ¿De qué uso estamos hablando? Si es el
de proveer un sistema dinámico de contenidos para uso personal está muy
cerca de serlo…>> La verdadera revolución está en el uso que
>> se dé a la tecnología y en la profesionalidad de sus aplicaciones.Pero ¿por qué “profesionalidad”? Si el uso no pretende ser profesional,
esto no tiene sentido.>> Sin
>> ir más lejos, algo tan simple como el e-mail sigue sirviendo aún hoy
>> para enviar este boletín, independientemente de que se le llame blog,
>> diario digital o el susuncorda.Claro, porque no es para lo mismo que se usa un blog. Es como comparar
peras con manzanas, por usar una expresión manida.
3 Comments »
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QUE ESTUPIDO LIBRO
Comentario por RONALDINHO — 3/5/2005 @ 10:47 pm
Libro? De que falas, Ronaldinho???
Comentario por Casdeiro — 16/6/2005 @ 5:29 pm
José Antonio una vez más… Leo en su editorial de hace un año (sí, ando con mis lecturas un tanto retrasado) en Arroba Euskadi, criticando al ayuntamiento de Urnieta (Gipuzkoa) por haberse convertido en su momento en operador de telecomunicaciones:
Está claro que José Antonio del Moral no ha oído hablar de una tal Telefónica, compañía pública durante largos años, ni de AT&T, British Telecom, France Telecom, etc. etc. Además, ese prejuicio anti-estatal tiene un tufo neoliberal que tira para atrás… Señor Del Moral: el hecho de que un servicio sea público o privado no tiene nada que ver con su eficacia. Si UrnietaTel fracasó no le eche la culpa a que era una empresa pública. Porque fracasos y malos servicios y bancarrotas los ha habido siempre: tanto en lo público como en lo privado. Y si nos ponemos a comparar, tal vez las compañías que han pasado de una a otra esfera no salgan muy bien paradas si analizamos las supuestas mejoras que reportó su privatización (la propia Telefónica, las compañías eléctricas en EE.UU., los ferrocarriles en el Reino Unido, etc.).
Comentario por Casdeiro — 25/6/2005 @ 11:33 am